Retina médica y quirúrgica

Retinopatía diabética:
El alto nivel de azúcar en la sangre puede dañar los vasos sanguíneos de la retina produciendo lo que se conoce como retinopatía diabética. El mejor tratamiento para la retinopatía diabética consiste en prevenir su desarrollo a través de estrictos controles de los niveles de azúcar en la sangre para reducir, en la medida de lo posible, el riesgo a largo plazo de perder la vista. La cirugía con rayos láser se emplea para evitar mayores pérdidas de vista.

Degeneración macular asociada a la edad (DMAE):
Es una enfermedad del ojo ocasionada por la degeneración, daño o deterioro del área macular, encargada de la visión central y de la agudeza visual, y que suele aparecer a partir de los 50 años. La  DMAE se puede clasificar en dos grandes grupos: degeneración macular seca y degeneración macular húmeda o exudativa.

Desprendimiento de retina: 
Es una enfermedad ocular que se produce por la separación espontánea de la retina neurosensorial (capa interna de la retina) del epitelio pigmentario (capa externa). Si no se trata, el desprendimiento de retina acaba provocando la pérdida funcional total del ojo (ceguera). Existen diferentes técnicas quirúrgicas, en función del grado y de la fase de desprendimiento: fotocoagulación con láser, crioterapia, retinopexia neumática, vitrectomía y cirugía escleral.

Oclusiones venosas de la retina: 
Es la obstrucción parcial o total de las venas de la retina. Entre los tratamientos a seguir podemos encontrar: fotocoagulación con láser, inyecciones intravítreas y vitrectomía.

Retinosis pigmentaira:
Es la enfermedad hereditaria más frecuente de la retina que se caracteriza por la degeneración paulatina de las células fotorreceptoras retinianas: los conos y los bastones. Actualmente carece de tratamiento, y su gravedad hacen que sea una de las patologías oculares de origen genético sobre las que más se está investigando.

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